Foto: Archivo

Michel Temer es el actual vicepresidente de Brasil luego de resultar electo junto con su compañera de fórmula, Dilma Rousseff, en las elecciones de octubre de 2010.

Su estilo es particular, se retiró de la coalición del gobierno liderado por el izquierdista Partido de los Trabajadores el pasado 29 de marzo, pero no se sintió obligado a renunciar al cargo de vicepresidente, ¿por qué? El juicio político a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que no ha sido aprobado aún, haría que Michel Temer sea el próximo presidente de Brasil.

Temer nació el 23 de septiembre de 1940 en São Paulo, es abogado de profesión y presidente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el mismo que recientemente retiró su apoyo al Gobierno de Rousseff por el escándalo de corrupción de la estatal petrolera Petrobras.

El político de 75 años inició su carrera política en la administración del gobernador de São Paulo, Adhemar Pereira de Barros. Para 1983 fue nombrado procurador general del Estado, y al año siguiente pasó a ser secretario de Seguridad Pública del mismo.

Las aspiraciones continuaron y durante su gestión como procurador general del Estado de São Paulo inauguró la primera Delegación de la Mujer de Brasil y la Delegación de Protección de los Derechos de Autor, en respuesta a las denuncias para combatir la piratería.

En ocasión del juicio político aprobado contra la mandataria brasileña por su presunta participación en actos de corrupción, sin pruebas que la inculpen, en un audio filtrado el pasado 11 de abril Temer anuncia la destitución de Rousseff al dar por contado que la Cámara de Diputados aprobará el juicio político y lo elevará al Senado.

Sin embargo, sobre Temer pesa también una solicitud de juicio político, que fue entregado al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, por el exgobernador de Ceará Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT, por su sigla en portugués).

La acción presentada por Gomes, quien fue ministro de Integración Nacional durante el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, se basa en seis delitos que Temer habría cometido “como persona física y jurídica”, vinculados al caso Petrobras. Gomes precisó el no querer abarcar a todo el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) en la acusación, “pero los cabecillas de ese bando están en ese partido y él, Temer, es el cabecilla de los cabecillas”.

El pueblo brasileño se ha activado en diversas movilizaciones en “defensa de la democracia”, no solo en apoyo a la actual mandataria, sino también para el líder del Partido de los Trabajadores (PT) y expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien también se enfrenta a la posibilidad de que se le realice un juicio político por supuestos casos de corrupción.

Desde que salió a la luz pública el caso de corrupción en Petrobras, la oposición brasileña pretende vincular a la presidenta Dilma Rousseff y a los miembros del Partido de los Trabajadores (PT) para impedir que se mantengan al frente del Gobierno.

T/Telesur

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