Doctor en economía, autor, entre otros, del libro de: El Pensamiento Económico de Chávez. Asesor, director del Centro Estratégico Latinoamericano Geopolítico (CELAG) y hoy señalado en Venezuela como el hombre que mueve los hilos de la economía del país suramericano, Alfredo Serrano conversó en exclusiva con Xinhua para abordar las perspectivas de esta nación centro de interés mundial.

A Serrano, español de nacimiento, quien ha sido calificado por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, como el “Jesucristo de la economía” y el “teórico de la economía cristiana” y por la oposición como el miembro más influyente del Gabinete económico del mandatario, en Xinhua le consultamos:

¿Es Alfredo Serrano el Asesor económico del presidente Nicolás Maduro?

Desde que se publicó mi libro El Pensamiento Económico de Hugo Chávez, es cierto que he sido leído más atentamente en cada opinión, en cada artículo o conferencia. Es verdad también que vengo regularmente a Venezuela a dictar cursos, conferencias o invitado en algunas reuniones de discusión económica. Hace poco, en CELAG, organizamos un encuentro para discutir los dilemas económicos del siglo XXI en Venezuela y América latina.

Todo ello implica que tenga un relativo nivel de incidencia en la actual discusión sobre la política económica en Venezuela.

¿Cómo define la política económica actual en Venezuela . Cuáles son las bases estructurales?

La economía venezolana en el siglo XXI con la Revolución Bolivariano se transformó estructuralmente. En lo fundamental, los objetivos sociales son también objetivos económicos. No cabe esa división: la economía por un lado, y lo social por otro. Lo humano no puede estar disociado del debate económico. Todo lo contrario: ha de ser el centro de gravedad. La política tampoco puede quedar afuera de la discusión económica. Por todo ello, la soberanía y la satisfacción de los derechos sociales constituyen pilares fundamentales de la nueva economía venezolana. Son innegociables.

Otro elemento esencial de la economía venezolana en la nueva época es la importancia de las relaciones económicas exteriores como condición necesaria para la sostenibilidad de la revolución económica adentro.

¿De Chávez a Maduro, el pensamiento económico es parte de la Historia de la Venezuela actual?

El Pensamiento económico del chavismo continúa en movimiento. Chávez siempre tuvo claro la necesidad del espíritu dialéctico, en constante dinámica, según las condiciones históricas en cada momento. No tiene sentido una identidad política y económica que permanezca quieta e inmóvil a pesar de los continuos cambios que se producen en la sociedad, en el mundo exterior.

El pensamiento económico de la Revolución Bolivariana es hoy en día parte del sentido común venezolano. Nadie cuestiona las misiones sociales. Nadie cuestiona la satisfacción de los derechos sociales como política de Estado. La mayoría venezolana no permitiría jamás que se ceda soberanía en el sector petrolero. El pueblo venezolano al día de hoy tiene alta conciencia de la importancia de las alianzas económicas con otros bloques geopolíticos.

Chávez logró transformar realmente el sentido común económico en Venezuela.

¿Cómo llega entonces Venezuela a tener los índices de inflación más altos de América. Cuáles han sido los errores y aciertos de la política económica del presidente Nicolás Maduro?

La inflación es una cuestión compleja. No hay explicaciones sencillas para un fenómeno económico que tiene múltiples variables explicativas.

Muchos creen que la conformación de los precios viene de Júpiter. No. Los precios son el resultado de una gran puja distributiva. Detrás de cada precio, hay un sistema de coste, de disponibilidad de recursos, de eficacia y productividad; está la cuestión de la distribución; y no se puede olvidar la tasa de ganancia detrás de cada precio. Son muchos los factores que intervienen en la conformación de cada precio. Por ejemplo: es necesario comenzar a estudiar la relación entre divisas y precios; en la economía venezolana, cada vez que ha habido caída de divisas, hay efecto inflacionario, y esto es porque es una economía altamente dependiente de las importaciones.

Además hay que destacar otro elemento clave: estructuras de mercado muy concentradas, en muy pocas manos, monopolios y oligopolios que son muy nocivos para una política de precios justos.

El factor especulativo es también algo que no puede pasar desapercibido. Nadie puede dudar que hay comportamientos económicos especulativos que desean generar malestar a la población para luego obtener beneficios políticos.

La inflación no es una cuestión únicamente de emisión monetaria: sería interesante que los estudiosos de la economía tomen lo que pasó en el año 2005 y lo comparen en el 2015. En ambos años, la emisión monetaria fue muy elevada, sin embargo, la inflación de 2005 fue baja en comparación con la del año pasado.

Esto quiere decir que la inflación se combate con políticas económicas integrales que aumenten la oferta productiva, reduciendo la dependencia importadora, democratizando la oferta, haciendo eficaz los sistemas de distribución, estableciendo márgenes de ganancias razonables (no desorbitados), incentivando la producción nacional.

¿Dónde están los aliados de Venezuela hoy en materia económica. Cuál es el rol de China?

Venezuela, gracias al chavismo, no está sola en este mundo. La Revolución Bolivariana ha sido determinante en la creación del ALBA, Unasur, Celac, en las relaciones con los BRICS. Con China se tiene una relación que abarca temas financieros, comerciales, productivos. Con Rusia, también. Venezuela ha diversificado sus relaciones económicas internacionales, y eso le da una gran fortaleza que ha sido y será determinante en estos años. Más allá de lo que dicen algunas agencias de calificación de riesgo, Venezuela está muy bien interconectada con los nuevos polos geoeconómicos.

¿Pactar con la derecha nunca? O es parte de las propuestas para el diálogo que hoy promueve el presidente Nicolás Maduro?

La palabra pacto desapareció precisamente del sentido común venezolano en el siglo XXI. Lo que suena a “pacto” hace recordar al puntofijismo del siglo pasado; un pacto por arriba, entre unos pocos, excluyendo a la mayoría venezolana. Un pacto aparente. La Constitución Bolivariana plantea otro gran acuerdo político, social y económico, en el que deben estar todos, sin excepciones ni exclusiones.

En Venezuela, el chavismo tiene claro que con quien debe pactar es con su pueblo.

Otra cosa es el diálogo que siempre es necesario. Y el actual gobierno ha mostrado siempre una gran apertura a ello. Ha dialogado y lo seguirá haciendo. Pero una cosa es dialogar y otra cosa es que se permita que venga el FMI a imponer sus políticas económicas.

Salir de la crisis en Venezuela. ¿Cómo?

La Agenda Económica Bolivariana muestra el camino. Se deja claro que la salida no puede ser la neoliberal. Esto es algo del pasado. El futuro es otra hoja de ruta.

Con una Revolución tributaria que logre obtener más recursos para consolidar y hacer sostenible fiscalmente el Estado de las Misiones. Una nueva matriz tributaria basada en que paguen más, los que más tienen.

Se ha implementados los CLAPS, como una nueva fórmula de distribución y producción, con una gran eficacia en tan corto tiempo; la agricultura urbana también ha comenzado un proceso de producción con mucho éxito.

Las políticas de compras públicas también están teniendo resultados positivos: es necesario utilizar este músculo a favor de la nueva economía.
La nueva política cambiaria es otro aspecto central. Hay que usar más inteligentemente las divisas disponibles: captar más divisas en forma diversificada, y emplearlas para que los nuevos motores y actores productivos arranquen con mucha fuerza.

Se ha iniciado una nueva política de abastecimiento soberano que tiene como gran objetivo ordenar todo el proceso económico para que los bienes lleguen a donde deben llegar, para que se produzca.

El sistema financiero no puede quedar por afuera de esta discusión: también ha de remar a favor de la nueva economía productiva.

Además está el nuevo arco minero que seguramente será generador de riqueza en el medio plazo; las exportaciones no petroleras también comienza a tener una política económica específica para su fomento.

En definitiva, es el momento de la gran política económica para afrontar esta emergencia económica, dejando claro que la senda no puede ser la neoliberal. Se trata de salir de este momento pero sin que nadie se quede atrás. Se trata de alcanzar una estabilidad macroeconómica pero con bienestar microeconómico, no con malestar ni exclusión microeconómico.

¿Cuáles son las perspectivas económicas 2016-2017 para Venezuela?

Seguramente, no es fácil predecir en economías que tienen alta dependencia externa, y también con tanta guerra económica adentro y afuera.

La economía venezolana ha de readaptarse a unos nuevos precios del petróleo. Pero lo que sí es seguro que es que el Estado de las Misiones seguirá su curso: eso es innegociable.

La inversión social se sostendrá en el tiempo. En lo laboral, la tasa de desempleo seguirá siendo baja (por debajo del 7%). Se irá produciendo un lento proceso de recuperación económica, de creación de riqueza.

A finales de año, podría haber síntomas de recuperación luego del desempeño de las nuevas políticas económicas iniciadas este año; y el año 2017, debe ser el año de la consolidación de un nuevo orden económico generador de riqueza, que siga distribuyendo a favor de todos.

¿Un nuevo gobierno en Venezuela cambiaría la situación actual?

Si la cambiaría, pero a peor. La otra alternativa ya sabemos lo que quiere: ceder todo al FMI. Quieren nuevamente ceder toda la soberanía. Quieren expropiar la renta petrolera al pueblo venezolano a favor de unas pocas firmas transnacionales. Y además ahora, con sus iniciativas legislativas demuestran qué economía desean. Lo que llamaron ley de producción fue una propuesta privatizadora en toda regla. Han demostrado que no saben qué proponer para mejorar en eficacia y productividad. Es una lástima que la oposición no discuta en serio y con rigor sobre economía en este país.

Los militares se suman a la lucha contra el “bachaqueo”, ¿esto acabará las colas, la crisis y la especulación?

Se trata que se haga uso de un gen clave del chavismo: la unión cívico militar. Según explicó el Presidente, el objetivo es poner a usar todo lo que se dispone a esta tarea urgente. Por ello, es necesario aprovechar todos los recursos disponibles.

La logística militar seguramente es también necesaria para que participe en esta misión de abastecimiento soberana. Es clave que todos remen a favor de los mismos objetivos económicos.

Por ello, para combatir el bachaqueo, es necesario un mayor nivel de control, más eficaz, en los puertos, en la distribución adentro del país. Además, es imprescindible la lucha contra el contrabando para evitar que los productos venezolanos se vayan afuera en este momento de emergencia económica.

¿Chavismo en 2017?

He aquí la cuestión. Yo no plantearía la pregunta para el año 2017; sino creo que el debate gira en torno a lo que será el chavismo para esta nueva fase.

No hay identidad política que permanezca siempre idéntica: todo ha de transformarse y más cuando se está en un proceso en revolución. Por ello, creo que estamos en momento definitorio sobre lo que podríamos denominar las tesis económicas y política del chavismo para los próximos años.

Es fundamental esta gran discusión: qué chavismo hacia delante se quiere. Hay que abrir este gran debate, con seriedad, sobre esas tesis económicas del chavismo, qué tipo de alianzas, qué objetivos plantear en estos momentos, qué políticas económicas, qué líneas rojas no se pueden cruzar, qué actores, qué metabolismo económico se desea lograr.

Una cosa es una salida neoliberal, otra cosa es una salida socialdemócrata (siempre dependiente de las amistades peligrosas) y la otra es una salida chavista: humana, soberana, popular, productiva, democratizadora, socialista.

He aquí la disputa para saber qué chavismo tendremos en los próximos años.

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