Ellos, los más grandes traficantes y consumidores de drogas del mundo. ¿Recuerdan el caso Irán-Contras? El gobierno de Ronald Reagan canjeaba drogas -facilitadas por el antiguo monarca iraní, que luego se comercializaban en los barrios pobres de California y Los Ángeles-, por armas que eran entregadas a sus mercenarios en Nicaragua.

¿Acaso olvidaron que dos de sus principales gobiernos aliados, el de Colombia y el de Afganistán, son los mayores productores de cocaína y de opio, respectivamente? ¿No saben, acaso, que la producción en estos dos países aumentó considerablemente desde que fueron ocupados por tropas yanquis, y que hoy la heroína, un derivado de la amapola como el opio, desplazó a la cocaína en el mercado de consumo estadounidense, cobrándose nada más ni nada menos que 119 víctimas mortales por día?

¿No me diga que ignora que desde que se instalaron los yanquis en Afganistán, el número de hectáreas sembradas de amapola subió de 60 mil -cuando el control del país lo tenían los talibanes- hasta 180 mil bajo explotación de militares gringos? ¿Es un secreto que California es el principal productor de marihuana del planeta? La llamada súper marihuana, bastante “mejorada” gracias a la tecnología de que disponen los yanquis, hoy circula libremente por el mundo.

¿Sabía que el 47% de los estadounidenses consume o ha consumido drogas alguna vez? Pero es Venezuela la principal responsable, y por eso nos “des-certifican”, para regocijo de la oposición que, en cambio, guarda silencio ante los numerosos crímenes made in USA, y olvidándose de que su entrañable y caro amigo Alberto Federico -y otros más, que me guardo… por ahora- tiene negocios con un canal de TV perteneciente a un capo colombiano. ¿O no?

Comencemos:

“El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó una lista de empresas sospechosas de lavar dinero proveniente de la droga, y en ella figuran ‘Equivalores’, la casa de bolsa que estafó a la Caja de Ahorros del Ministerio de la Defensa y a varias personas naturales”, según denuncia publicada en Últimas Noticias. “El listado, donde aparece esta casa de bolsa y otras 48 empresas del ramo cambiario, fue publicado por la DEA en abril de 2009”. ¡Felicitaciones a la DEA por tan encomiable tarea! Ahora nos toca a nosotros meter el ojo allá, sí, en los Estados Unidos.

Las investigaciones del Congreso de los Estados Unidos, algunos ex banqueros y los expertos bancarios internacionales, coinciden todos en que los bancos estadounidenses y europeos blanquean cada año entre 500 mil millones y un billón de dólares de dinero negro, suma de la cual la mitad corresponde a los bancos estadounidenses. El senador por el Estado de Michigan, Carl Levin, lo resume así: “Se calcula que una suma de entre medio y un billón de dólares, procedente de los medios de la delincuencia internacional, se mueve a escala internacional y se deposita en cuentas bancarias. La mitad de esa suma viene a parar a los Estados Unidos”.

“En la última década -añade James Petras- los bancos estadounidenses blanquearon entre 2.5 y 5 billones de dólares de dinero negro, que pasó a formar parte del circuito financiero de los Estados Unidos… Mi estimación más prudente es de 100 mil millones de dólares anuales, en la suma de ambos conceptos, lo que significa un billón de dólares en una década. Si incluyéramos otros conceptos que forman parte de la evasión de capitales, la suma final sería mucho mayor”.

Bancos off shore blanquean miles de millones para sus clientes que disponen de cuentas en bancos gringos

“Washington y los medios de comunicación -sigue Petras-, nos presentan a los Estados Unidos como los paladines de la lucha contra el narcotráfico, el blanqueo de dinero y la corrupción política; una imagen correspondiente a un país de manos limpias que combate el dinero negro proveniente del Tercer Mundo o de los países del bloque ex comunista. ¡La verdad es exactamente lo contrario! Los bancos estadounidenses han desarrollado una sofisticada gama de métodos de transferencia de fondos ilegales hacia los EEUU, para su inversión en empresas legítimas o en bonos del Tesoro, lo que los legitima”.

“El Congreso de los Estados Unidos -sostiene Petras a continuación- ha celebrado numerosas audiencias y ha elaborado detallados informes sobre las prácticas ilícitas de los bancos; ha aprobado leyes y ha exigido un más riguroso cumplimiento de las mismas por parte de las autoridades bancarias y de los banqueros privados. Sin embargo, los principales bancos continúan con sus prácticas, y las sumas de dinero crecen exponencialmente debido a que ni el Estado ni los bancos tienen la voluntad ni el interés de poner fin a unas prácticas que proporciona pingües beneficios, y sirven de respaldo a un imperio que de otro modo sería muy frágil”.

(Antes de proseguir, déjenme que les diga que Petras es doctor en Filosofía, y fue miembro del Tribunal Russell sobre la represión en América Latina, junto a Julio Cortázar y Gabriel García Márquez. Enseñó en la Universidad de Pennsylvania, donde fue director del Proyecto de Estudio del Desarrollo Latinoamericano. Actualmente es profesor de la Universidad de Nueva York. Define al “Estado imperial” -identificado sobre todo con EEUU- como “el que impone nuevas reglas que moldean el comportamiento de los demás Estados”.)

Es importante aclarar en qué consiste la “banca privada”. Se trata de un sector del negocio bancario que gestiona las cuentas de clientes inmensamente ricos (que realizan depósitos de al menos un millón de dólares). Las grandes entidades bancarias cargan a estos clientes una cuota por la gestión de sus activos, y por facilitarles los servicios especializados de banca privada.

Estos servicios van más allá de los servicios bancarios habituales, e incluyen la asesoría de inversiones, planificación inmobiliaria, asistencia fiscal, cuentas off shore y complicados métodos destinados a garantizar la confidencialidad de las transacciones financieras, como las que le descubrieron al presidente de Argentina, Mauricio Macri, y a varios senadores brasileños, hoy convertidos en “jueces” de la presidenta Dilma Rousseff, y con quienes extrañamente tiene muy buena química algunos funcionarios de la MUD. El atractivo que el sistema de banca privada ofrece para el blanqueo de dinero consiste en que proporciona confidencialidad a sus clientes portadores de dinero negro.

Los grandes bancos utilizan dos métodos de blanqueo de dinero: la banca privada y las corresponsalías bancarias. En la banca privada se utilizan normalmente nombres en clave para sus cuentas, cuentas de concentración (que mezclan los fondos bancarios con los de sus clientes, lo que borra todo rastro escrito de transferencias a distancia por valor de miles de millones de dólares); camuflan el movimiento de fondos de sus clientes, y ofrecen el concurso de corporaciones privadas de inversión off shore, situadas en países que cuentan con estrictas leyes de secreto bancario (Panamá, Islas Caimán, Bahamas, etc.).

Si se revisan los antecedentes históricos, la complicidad del Estado en el blanqueo de dinero por parte de los grandes bancos, resulta evidente. El blanqueo de dinero a gran escala ha sido investigado, auditado, criticado y sujeto a legislación; y los bancos, por su parte, han aceptado por escrito cumplir la legislación al efecto. Sin embargo, bancos como el Citibank, y los restantes diez grandes, ignoran esos procedimientos y leyes; y el gobierno, por su parte, hace la vista gorda. En los últimos 20 años, el blanqueo de dinero procedente de fuentes delictivas y del saqueo se ha incrementado geométricamente, empequeñeciendo en términos de tamaño y tasas de beneficio las actividades de la economía formal. Así “se sostiene” su economía.

El dinero lavado se usa para entrenar y apoyar a terroristas y el terrorismo

La segunda vía, relacionada con la anterior, que los grandes bancos utilizan en el blanqueo de miles de millones de dólares de dinero negro, es la llamada de “bancos corresponsales”. Se trata de un sector importante de las grandes corporaciones bancarias, que proporciona un elevado margen de beneficios. Hace posible que bancos extranjeros puedan realizar sus negocios y facilitar sus servicios a sus clientes -incluyendo entre éstos a traficantes de drogas, de armas y otros delincuentes- en territorios como los Estados Unidos, en los que dichos bancos no disponen de presencia física.

Un banco registrado en un país extranjero atrae y custodia los intereses de sus ricos clientes delincuentes interesados en blanquear dinero en los Estados Unidos. En lugar de estar expuesto a los controles de este país, y el deber de desembolsar el alto costo de unas instalaciones en los EEUU, el banco abre una cuenta de corresponsalía en un banco estadounidense ya existente. Al establecer esta relación, el banco extranjero (llamado banco representado), y a través de sus clientes delincuentes, recibirá muchos o todos los servicios que ofrece el gran banco estadounidense (conocido como corresponsal).

La mayor parte de los bancos off shore que blanquean miles de millones para sus clientes disponen de cuentas en bancos norteamericanos. “Una de las principales causas del empobrecimiento y de las crisis que tienen lugar en África, Asia, América Latina, Rusia y los demás países de la ex URSS y de Europa Oriental, es el pillaje de la economía, y los cientos de miles de millones de dólares que se sacan de esos países a través del sistema de corresponsalía bancaria ligado a los principales bancos de Estados Unidos”.

“Los movimientos masivos de capitales provenientes de estos países, y dirigidos a los bancos de EEUU y Europa, han provocado el empobrecimiento masivo, la inestabilidad y la crisis económica. Asimismo, se ha incrementado su vulnerabilidad a las presiones del FMI y del Banco Mundial para que liberalicen sus sistemas bancario y financiero, lo que provoca nuevas salidas de capital y nuevas desregulaciones, que a su vez provocan mayores transferencias al extranjero a través de los bancos privados”, como indican los informes del Senado norteamericano.

En este sentido, el senador republicano Tom Coburn denunció que: “El dinero lavado se usa para entrenar y apoyar a terroristas y el terrorismo. Si queremos detener el dinero ilegal en el exterior, tenemos que pararlo aquí. El Bank of America no denunció las cuentas de Pierre Falcone, el traficante de armas angoleño, pese a numerosas transacciones sospechosas”.

“Liberar sus sistemas bancario y financiero”. ¿No es esto, justamente, lo que proponen aquí sectores de la oposición, Consecomercio, Fedecámaras, Fedeindustria? ¿Qué tal si les hiciéramos caso? ¿O es que acaso añoran el blanqueo… perdón, a Blanquita Ibáñez, quien por cierto tiene una antigua y estrechísima relación con Ramos Allup, y se comenta que es la verdadera dueña de un conocido canal de TV, de esos que les marcan sus pautas a los líderes opositores?

“La creciente polarización mundial -concluye Petras- hunde sus raíces en este sistema organizado de transacciones financieras criminales y corruptas. Mientras la especulación y el servicio de la deuda exterior contribuyen sin duda a la degradación del nivel de vida de los países en crisis, el sistema multibillonario de blanqueo de dinero y los servicios bancarios favorecidos por directivos corruptos constituyen un factor mucho más decisivo que sostiene la prosperidad occidental, el edificio imperial de Estados Unidos y la ‘estabilidad financiera’. La escala, el ámbito y el marco temporal de las transferencias y del blanqueo de dinero, la centralidad de las principales corporaciones bancarias y la complicidad de los gobiernos, sugieren decisivamente que las dinámicas de crecimiento y estancamiento del Imperio están íntimamente relacionadas con una nueva forma de capitalismo construida en torno al pillaje, la criminalidad, la corrupción y la complicidad”.

Aló, ¿Nueva York? ¿Han visto entrar al Citibank a algún oficial de la DEA?

MISIÓN VERDAD
Anuncios