El jefe máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (Farc-EP), Rodrigo Londoño Echeverri, conocido como Timochenko, ordenó este domingo el cese al fuego definitivo, como parte de las acciones dirigidas a establecer la paz en la nación neogranadina.

“En mi condición de Comandante del Estado Mayor Central de las Farc-EP, ordeno a todos nuestros mandos, a todas nuestras unidades, a todos y cada uno de nuestros y nuestras combatientes, a cesar el fuego y las hostilidades de manera definitiva contra el Estado colombiano, a partir de las 24:00 horas de la noche de hoy”, dijo desde La Habana, Cuba, donde se han desarrollado los diálogos de paz entre las Farc-EP y el Gobierno colombiano, desde 2012.

Desde la isla —donde además ambas delegaciones firmaron el pasado 24 de agosto el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera— Timochenko manifestó a los funcionarios y efectivos de los organismos de seguridad e inteligencia del Estado “nuestra clara y definida vocación por la reconciliación”.

“Las rivalidades y rencores deben quedarse en el pasado. Hoy, más que nunca, lamentamos tanta muerte y dolor ocasionados por la guerra. Hoy, más que nunca, queremos abrazarlos como compatriotas, y comenzar a trabajar unidos por la nueva Colombia. Se acabó la guerra. Convivamos como hermanos y hermanas. Que nunca más las armas de la República apunten sus cañones contra la gente de su pueblo. Que nunca más se requiera un alzamiento”, expresó el jefe de la fuerza insurgente, quien estuvo en compañía de los miembros de la delegación Farc-EP, entre ellos Iván Márquez.

Al dar inicio a sus declaraciones, Timochenko recordó que las conversaciones y los acuerdos entre la Farc-EP y el Gobierno sin dudas abrió los pasos para una Colombia distinta, de las oportunidades, sin guerra.

“El régimen político colombiano ha pactado con las Farc-EP el fin de la guerra, y se ha comprometido, de modo solemne ante la comunidad nacional e internacional, a abrir completamente las compuertas de la democracia en el país y a imprimir el sello de la justicia en las relaciones sociales”, dijo.

Asimismo, agregó: “Nuestros compromisos son: poner fin al prolongado alzamiento armado; transformarnos en un movimiento político en total legalidad; reincorporarnos a la vida civil en las condiciones pactadas; y hacer, todo lo que esté a nuestro alcance, para que las víctimas del doloroso conflicto, que llega a su fin, tengan justicia y reparación. Y vamos a cumplirlos rigurosamente”.

Recordó que estos esfuerzos lo viene trabajando las Farc-EP desde hace más de treinta años. “En el marco de los Acuerdos de La Uribe, clamamos porque las armas dejaran de emplearse de lado y lado. El objetivo siempre fue poder sentarnos a conversar de paz, con justicia social. Pese a la reiterada respuesta negativa, cada vez que fue necesario propiciar la vía del diálogo, procedimos a declarar el cese unilateral del fuego”.

“No se puede olvidar la importancia vital de este gesto nuestro para el arribo feliz al puerto del Acuerdo Final”, resaltó.

En ese sentido, destacó la voluntad del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, de que su Gobierno contribuya en la construcción del camino hacia la paz. Santos ha ordenado también el cese definitivo del fuego y las hostilidades contra las Farc-EP a las fuerzas armadas de ese país, la cual entra en vigencia a partir de las 00:00 horas de este domingo 29 de agosto, dijo.

“Nunca perdimos la esperanza de llegar a ese día tan afortunado para nuestra patria y su gente. Desde Marquetalia hasta hoy, siempre estuvimos seguros de ello”, resaltó.

Estos acuerdos tienen como propósito de poner fin a más de 50 años de conflicto armado entre ambas partes que ha dejado más de 250.000 muertos y más de cinco millones de desplazados.

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