El Alto Mando señaló que el acuerdo de la AN promueve el injerencismo y atenta contra la soberanía

El Alto Mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) hizo un llamado a los dirigentes de la oposición a respetar la Constitución de la República y a darle la seriedad que se merece.

“No es conveniente que cada vez que haya una situación de pugna política y confrontación ideológica, las interpretaciones de la Constitución se estén dando a conveniencia”, expresó el ministro del Poder Popular para la Defensa, Vladimir Padrino López.

Señaló que el acuerdo aprobado por la Asamblea Nacional (AN) para la supuesta restitución del orden constitucional en Venezuela, constituye un mecanismo que promueve el injerencismo y atenta contra la soberanía nacional.

“Todo lo anterior encarna un grave atentado contra la soberanía e independencia nacional, pues se viola el principio de autodeterminación de los pueblos, al tiempo que se sirve a la codicia imperial del sistema capitalista”, alertó a través de un comunicado que fue leído durante el pronunciamiento.

Asimismo expresaron rechazo al lenguaje grosero e iracundo de algunos sectores contra los representantes de los Poderes Públicos.

A continuación el texto íntegro:

“El pasado 23 de octubre la Asamblea Nacional y su Junta Directiva promovió un acuerdo en el cual se inmiscuye a la institución castrense. Al respecto, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, fiel a sus más genuinas tradiciones democráticas y en estricto apego a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, expresa al glorioso pueblo venezolano y al contexto de las naciones, sus reservas en cuanto al contenido y estilo de algunos de los planteamientos formulados en el precitado acuerdo, que lamentablemente en nada contribuyen a la concordia, la armonía y el entendimiento que se requiere para superar las dificultades y avanzar en la solución de los problemas que nos aquejan.

Es imperativo señalar que el artículo 328 de la carta magna establece que nuestra institución es esencialmente profesional y sin militancia política, al servicio exclusivo de la nación. Por tal razón, resulta un contrasentido que se busque involucrarla en una situación apartada de sus competencias y eminentemente facciosa que obedece a objetivos de agrupaciones partidistas.

Mas perniciosa aún es la pretensión de exigir desobediencia o inacción ante dictámenes emanados de Poderes Públicos legalmente constituidos en un régimen democrático, del cual es precisamente su más celoso guardián y defensor. Tal pretensión puede interpretarse como una incitación a la insubordinación o sublevación.

No puede exigírsele a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana lo que no ha dejado de hacer en ningún momento: respetar y defender la Constitución. Así mismo sería contrario a la naturaleza prístina de la organización castrense, actuar en contra de la sociedad a la que pertenece cuando estamos obligados a erigirnos a toda costa en garantes de sus derechos, progreso y libertad.

Sorprende que los diputados que aprobaron este acuerdo, acudan a instancias internacionales solicitando su intervención en asuntos que solo competen a los venezolanos, bajo el fatuo argumento que supone una alteración del orden constitucional mediante un supuesto golpe de Estado que en modo alguno se ha llevado a cabo. En efecto no se ha producido ningún acto de fuerza que obligue la invocación del artículo 333 constitucional.

Esta conducta sistemática no es más que un mecanismo subrepticio y perverso de promover el injerencismo o incluso la incursión de una potencia extranjera en territorio patrio, con lo que aspiran, en forma vil, materializar sus oscuras ambiciones de poder, despreciando las nefastas consecuencias que para sus connacionales puede tener una acción de tales características.

Su verdadero propósito no es otro que afectar gravemente la institucionalidad del país mediante el caos y la anarquía, para finalmente derrocar al Gobierno legítimamente establecido del señor Nicolás Maduro Moros, que para nosotros no es una parcialidad política, sino el presidente constitucional y comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, quien ejerce la suprema autoridad jerárquica y a quien le reiteramos nuestra incondicional lealtad y el inquebrantable compromiso de cumplir y hacer cumplir fielmente la suprema ley de la República, que conceptualiza un hermoso pacto de convivencia para todos los que hacemos vida en esta bendecida tierra. Conviene resaltar el respeto que sentimos por todos aquellos que eligieron a los hoy diputados de la Asamblea Nacional, porque es el mismo que profesamos por quienes eligieron al actual jefe de Estado.

Todo lo anterior sin lugar a dudas encarna un grave atentado contra la soberanía e independencia nacional, pues se viola flagrantemente el principio de autodeterminación de los pueblos, al tiempo que se sirve a la codicia imperial del sistema capitalista mundial.

En consecuencia, no nos cansaremos de repetir, que quienes bajo cualquier pretexto pretendan intervenir en el suelo sagrado de la Patria se toparán con la férrea resistencia de los hijos e hijas de Bolívar y de Chávez, en su irreductible disposición a defender con la vida cada espacio de la geografía nacional y cada conquista social alcanzada. Así mismo exigimos el respeto a la Constitución y a las leyes de la República.

Por último queremos resaltar el llamado a la sensatez, la prudencia y el dialogo, promovido constantemente por el presidente de la República, en su noble aspiración de lograr la paz como principal victoria. Exhortamos también a todas las formas de organización social, a los hombres y mujeres que aman este país, para que con respeto, tolerancia, así como auténtico y leal patriotismo, trabajemos en perfecta unión y armonía para solucionar los problemas y enrumbarnos hacia el destino grande que todos anhelamos.

Quiero cerrar esta intervención citando a nuestro padre Libertador Simón Bolívar, en su Discurso de Angostura, en 1819, cuando señaló: “el amor a la Patria, el amor a las leyes, son las nobles pasiones que deben absorber el alma de un republicano… Si no hay un respeto sagrado por la Patria, por las leyes y por las autoridades, la sociedad es una confusión, un abismo; es un conflicto singular de hombre a hombre, de cuerpo a cuerpo”.

Propongámonos como hermanos todos, muy a pesar de las diferencias, concertar nuestras similitudes y rasgos distintivos de la venezolanidad para construir el país que merecemos”.

CIUDAD CCS

FOTO FANB

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